lunes, 20 de abril de 2015

LOS CUBANOS NUNCA APRENDEMOS POR NUESTRA CONDICION DE ISLEÑOS CARIBEÑOS: UN DIA GUATEMALA OTRO PANAMA.


Jacobo Arbenz
Presidente de Guatemala
El presidente de Cuba
Carlos Prio Socarras 


Raúl Castro y Barack Hussein Obama en Panamá

GUATEMALA

A la Guatemala del marxista-mesiánico Jacobo Arbenz Guzmán, elegido Presidente en 1950, llega el joven Ernesto Guevara del brazo del fugitivo trotkista argentino Ricardo Rojo.
 
Jacobo Arbenz Guzmán

Guatemala por esos días convertida a toda velocidad en una réplica al carbón de la República Española de los años 30s., donde centenares de izquierdistas ya asentados en la tierra de Miguel Angel Asturias constituyen algo así como Brigadas Internacionales.

Corría el año de 1953, cuando el 9 de abril la Iglesia Católica guatemalteca difunde una Pastoral denunciando a los comunistas participando en el gobierno de Arbenz. La Pastoral está firmada por el mismísimo Obispo Mariano Rossell Arellano, donde –entre muchas cosas- denuncia el recibimiento de armas de procedencia Checoeslovaca para entregárselas a las recien organizadas milicias populares.

A todo ello Guevara y su grupo recien llegado a Guatemala, compuesto por Ricardo Rojo, Eduardo “Gualo” García, Oscar “Valdo” Valdovinos y Andro “Petiso” Herrero, se irán a hospedar en una Pensión frente al Parque de Ciudad Guatemala.

En dicha pensión Guevara conocerá a varios cubanos enviados por el marxismo mesiánico de la isla a apoyar el experimento rojo de Jacobo Arbenz: Antonio “Ñico” López (alto y flaco y participante en el ataque al cuartel de Bayamo cuando el 26 de Julio). Mario Dalmau (bullicioso y autosuficiente), Antonio “Bigotes”, Darío López y José Miguel “Che-Che” Vega Suárez (este ultimo enfermó del estómago y Guevara lo atendió).

Algunos de estos cubanos se identificaban como “moncadistas” que habían ido a apoyar al gobierno de Arbenz, de igual manera que el comunista cubano, Severo Aguirre, formando parte de la Legión del Caribe también hacíendo acto de presencia en Guatemala.

El cubano “Ñico” López fue el que le dijo por primera vez a Ernesto Guevara: “Che”. Fue el que lo bautizó pero por supuesto que sin agua bendita.

Ernesto Guevara y algunos de los cubanos se dedicarán a vender estatuillas del Cristo Negro de Esquipulas en el Parque que tenían frente a la Pensión.

Es en Guatemala que Guevara conoce a la aprista peruana Hilda Gadea presentada a él por Ricardo Rojo. Una mujer con marcados genes indo-chinos en su físico. De bella no tenía nada; pero, sin embargo, toda una potencia intelectual conocedora de las más importantes y necesarias lecturas marxistas.

Hilda Gadea será la que presentará a Guevara toda una constelación de personalidades nacionales y extranjeras de la izquierda militante, dadas cita en la Guatemala de Arbenz para empujar sus hombros en la comunización del país.

Entre muchos tendremos al profesor estadounidense marxista Harold White; Alfonso Bauer (Ministro de Economía), Jaime Díaz Ressuto (Secretario de Jacobo Arbenz); El exiliado politico nicaragüense profesor Edelberto Torres y su hija Myrna quien trabaja junto a Hilda Gadea en el Instituto de Fomento a la Producción en Guatemala . Así como Edelberto Torres Jr., nicaragüense, fungiendo como Secretario General de la Juventud
Comunista de Guatemala (puro internacionalismo). Algo difícil de entender esta ingerencia foránea dentro del gobierno de Arbenz; pero –cuidado- muy lógico dentro del llamado internacionalismo de la época donde en gobiernos como de Honduras , de El Salvador , de Guatemala (específicamente el de Juan José Arévalos) tenían en sus Ministerios de Gobierno a extranjeros internacionalistas. Lo mismo que en la Cuba del Presidente Carlos Prío Socarrás fueron sembrados en puestos de gobierno  extranjeros internacionalistas.
 
Dr. Carlos Prío Socarrás (Pdte. de Cuba)

A propósito del presidente cubano Dr. Carlos Prío Socarrás,  a raíz de una intentona de derrocamiento del Presidente de Guatemala el marxi comunista Juan José Arévalos y necesitados los aviones de su Fuerza Aérea de unas piezas escenciales para poder volar, fue el gobierno cubano de Carlos Prío Socarrás quien le hubo de suministrar dichas piezas enviando desde la isla una nave de la fuerza Aérea cubana piloteada por el capitán David Cartaya ( quien a su vez era el piloto pe rsonal del Dr. Aureliano Sánchez Arango, Ministro de Educación del gobierno de Prío, quien en el pasado había pertenecido al Partido Comunista de Cuba).

De esta manera se producía una flagrante intervención de Cuba en los asuntos internos de Guatemala, y siendo determinante la ayuda de Cuba con el suministro de piezas a los avi ones del gobierno de Arévalos, para abortar el intento de derrocar al marxi-comunista Arévalos. Preludio, en los meses subsiguientes, de la llegada a Guatemala de Jacobo Arbenz Guzmán y era Cuba la que daba el puntillazo final para que así fuese.

Y qué decir de esas Fuerzas Vivas cubanas, que en su momento, apoyaron con vehemencia a que Jacobo Arbenz Guzmán se consolidara en el poder en la hermana mayor del istmo y el comunismo fuese una realidad.

A continuación la relación completa de  firmantes cubanos de una Carta A La Opinión Pública en solidaridad con el régimen de Arbenz:

Firmado por Jorge Mañach, Guido García Inclán, Domingo Villamil, Pelayo Cuervo, Elías Entralgo, José Angel Bustamante, Augusto Fernández Conde, Juan Govea, Francisco Carone, Waldo Medina, Merio Carreño, Martha Arjona, Cando (Cundo) Bermudez, Mariano Rodríguez, Alberto Alonso, José López Sánchez, A. Valdés, Arnan, José Antonio Portuondo, José Manuel Gutierrez, Juan Marinello, Francisco Lajara, Luis Benito, Ramón Guirola, Pastora Núñez, Carmen Castro, Carlos Rafael Rodríguez, Enrique Amado Ledo, Alfredo Lozano, Haydee Santamaría, Tony López, Carlos Font Pupo, Vicente González, Vicentina Antuña, Melba Hernández, Mirta Aguirre, Candelaria Rodríguez, Federico Sotolongo, Jorge V. Miranda.

Firmado por el Comité Pro Guatemala: Eduardo Corona, Martha Frayde, Enrique González Mantici, Germán Moré, Armando Fleites, Alvaro Barba, Nilo Rodríguez, Aramís Taboada, Mario Rivadulla, Omar Borges, Antonio Núñez Jiménez, Max Lesnick, René Díaz, Dolores Chenard, Fermín Flores, Juan M. Tinguao, Enrrique Barroso, Flavio Bravo, Claudio Simón, Francisco López, Raúl Valdés Vivó, Eduardo Muñoz, José M. Sánchez, Alberto Muguercia, C. Betancourt.

Nuevas Adhesiones individuales: Dres. Octavio Cubillas, Conrado Castell, José R. Vasconcelos, Juan I. Vega, José M.Pérez Lamy, Edmundo Carreras, Delio Batista, Rosa Ravelo,  Abogados.

Instituciones: Federación Estudiantil Universitaria, Consejo Director del P.P.C. (Ortodoxos), Buró Agrario de la Universidad de Oriente.

Nota: esta relación de nombres ha sido tomada del libro CANIBALISMO del autor cubano Otoniel Peña Entanza.

Otros comunistas haciendo presencia internacionalista en la Guatemala de Arbenz: Lombardo Toledano (mejicano), Pablo Neruda (chileno), Saillant y Di Vittorio (agentes europeos a las órdenes de Moscú.

Ernesto Guevara habrá de conocer también al nicaragüense Rodolfo Romero quien estuvo en su momento bajo las órdenes de Augusto César Sandino. El mismo que habrá de fungir en el gobierno de Arbenz, nada más y nada menos, como jefe de las Brigadas Internacionales en Guatemala .

En todo este contexto pudiera asegurarse que Hilda Gadea fue la persona que –además de compartir el lecho con Guevara- también pulió formal e intelectualmente a nuestro personaje. Orientándolo en lecturas fundamentales como las biografías de Mao Tse Tung, Whalt Whitman, Sartre, Freud, Adler…
 
Hilda Gaeda y Ernesto Guevara

Hilda Gadea: una frenética marxi-comunista que había venido “solidariamente” a Guatemala a practicar el internacionalismo; Guevara, por su parte, al leer a Mao adquirirá una admiración enfermiza hacia el comunista agrario de ojos razgados.

Guevara llegará a tener fascinación por Carlos Marx, simpatía por Vladimir Ilich “Lenin” y pasión por Jawaharlal Nehru (su gran héroe).

Guevara volverá a leer a Pavlo y los Reflejos Condicionados para discutirlos con el marxista estadounidense Harold White; mientras la Gadea le presentará al joven miembro del Partido Comunista guatemalteco Herbert Zeissing.

Pero obsérvese muy bien ésto: Ernesto Guevara, cuidado, nunca será el leal incondicional con sus amistades. Es así como en una discusion sostenida con Ricardo Rojo de cómo hacer la revolución; Rojo, defendiendo al vía electoral; Guevara esgrimiendo la lucha violenta y a tiros, Guevara habrá de concluir la polémica con la insinuación de que “éste –refiriéndose a Rojo- terminará siendo agente del imperialismo”.

Al ser inminente la “Operación Guatemala ” comandada por el militar guatemalteco Castillo de Armas para derrocar al régimen del también militar Jacobo Arbenz, comienzan las ratas internacionalista a abandonar el barco; entre ellas Ricardo Rojo y “Gualo” García.

Con un Ejército de Liberación compuesto por 1200 hombres en su mayoría guatemeltecos, también unos 400 hondureños, siete costarrisenses, un yucateco y uno de nacionalidad cubana Otoniel Peña Entenza, da inicio “La Operación Guatemala”.

 Guevara y la Gadea, sin embargo, se quedarán a enfrentar la “Operación Guatemala ”. Y ya bajo los bombardeos de la aviación anti comunista de Castillo de Armas, Ernesto Guevara escribe en su inseparable Diario: “…al escuchar las explosiones alrededor mío, siento tanto placer que zurro mis piernas”.

Más adelante se unirá a las milicias rojas poniéndose a patrullar las calles de la capital, mientras Hilda Gadea se alista en las Brigadas de Mujeres Comunistas.

Jacobo Arbenz huye metiéndose en la Embajada de México.


Acción ésta que le ganará el calificativo de “cobarde” por parte del nicaragüense Rodolfo Romero, quien a las diez de últimas también espantará “cobardemente” la mula, huyendo hacia Nicaragua so pretexto de seguir su lucha contra Somoza.

Con la candela cerca, Guevara también huye “cobardemente” hacia la Embajada de Argentina en Guatemala, y ya en su interior se topa –todos a buen resguardo- con muchos “pejes gordos” del Comunismo Internacional que en Guatemala querían reeditar otra España Republicana como la de Santiago Carrillo (el carnicero-asesino del Para Cuello del Jarama) y Dolores Ibarruri (“La Pasionaria”).

Finalmente, días después, Guevara sale de la embajada argentina rumbo a México acompañándole en la huída el Jefe del Partido Comunista de Guatemala: Roberto “El Patojo” Cáceres.

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